
Muchas veces nos gustaría poder hacer Ejercicios Espirituales, al modo de San Ignacio de Loyola. Es decir, dedicar un tiempo largo a pensar y meditar sobre nuestra propia vida, nuestra relación con Dios, con los demás. Es un tiempo privilegiado y especial, pero el trabajo, las ocupaciones, otras obligaciones, hacen que no dispongamos del tiempo necesario.
Os ofrecemos unos ejercicios que colgaron en la página web del Arzobispado de Valencia, que los diseñó Rafael Andrés, sacerdote jesuita. Son ejercicios para hacer en casa, tomándonos un poco de tiempo para cada uno de nosotros. Merece la pena hacer el esfuerzo y realizarlos, además con esta modalidad sólo estáis dos testigos: Dios y tú. Anímate, tómate tu tiempo...y adelante.
No son temas para leer todos seguidos. Son temas para leerlos despacio, con tiempo, para que el texto te vaya ayudando en el camino hacia ti mismo y hacia Dios.
No lo hagas rápido, no merece la pena. El trabajo hazlo sin prisas, despacio, sabiendo y meditando lo que lees y dices.

San Ignacio de Loyola